Gracias a su alta densidad en vitaminas del grupo B, hierro y magnesio, los microbrotes ayudan a la producción de energía y a la reducción de la fatiga muscular.
Los compuestos antioxidantes (como los flavonoides) reducen la inflamación tras entrenamientos intensos.
El alto contenido en proteínas vegetales (particularmente en microbrotes de lentejas y guisantes) favorece la recuperación muscular.